La “costumbre” es el primer plato que se prepara cuando se mata un cerdo en la casa. Hay que asegurarse de que todos los que han colaborado en la jornada lo prueben y lo disfruten. Es ideal además invitar a los vecinos (casa por casa). Ellos sabrán, cuando vean la “costumbre”, que hay una fiesta al costado. Los saberes culinarios de la abuela Selva han sido como un manual para conocer la forma de ser de los lamutinos. Gente esquiva y amable, que ama el mote y lo convierte en purtumute mezclándolo con el frijol cocido. Gente que tiene características típicas, como las de la abuela Selva, alegres y fiesteros, devotos extremos de su padre, de aquel Nazareno de pelo largo llamado Señor de Gualamita.
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La tinya, el cascabel y la quena resuenan en las calles. El carnaval ha llegado y con él, las actividades diarias se transforman. Hay que agradecer a la pachamama y comer el puchero para homenajear a los primeros frutos que regala la tierra. Hay que bailar y ensayar el seqollonacuy, enfrentamiento ritual para medir fuerza. Hay que cantar al amor y sentir que la vida aún comienza. |
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Cuando la limpiacequia llega, en Laraos (Yauyos - Lima) las cruces son enfloradas. Los ajíes amarillos se colocan en la cabeza de los funcionarios para representar la bravura del agua y cuando los pobladores ensayan el baile tratan de mantenerse bien agarrados, pues si alguien se suelta es posible que los andenes no soporten el regadío y desborden. |
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El chullachaqui es el protector del renaco, un inmenso árbol del cual cuelgan lianas o cortinas. Dicen que sus ramas caen a la tierra para crear más árboles. El Chullachaqui está allí, silba, cuchichea e intimida. Es pequeño y cojea, como su nombre lo indica. Es capaz de transformarse en otra persona y castigar a quienes depredan el bosque. |
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La yunta de ganados preside la procesión de San Isidro en la Comunidad de Primavera (Ollantaytambo). Simulan una siembra. Mientras la fuerza de los animales abre la tierra, el encargado arroja los granos de maíz al surco abierto. Tras él van los devotos y se empujan para coger con rapidez cada grano. Dicen que eso asegura abundancia y dinero. |
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Lo han cubierto de algodón hasta desaparecer su rostro. El buen San Andrés está momificado, pues le han puesto mantas y ha sido atado con varias fajas. Es que en Cahuacho hace un frío intenso y la creencia dice, que para llevarlo al calor, hay que abrigarlo porque se puede enfermar. San Andrés peregrina desde la madrugada. Lo llevan al hombro y a carreras. Tiene que llegar a Chuñuño al medio día. |
